Lo que me hubiese molestado, hay que decir, no es la música de Living Colour ni la de Faith No More.
Me hubiese molestado todo lo demás: el espacio, la gente, el aire libre, la gente, la incomodidad, la espera interminable, la gente, el mal sonido, la gente, la incomodidad, el tiempo de espera, la gente, el sonido horrendo, la gente, el calor, el frío, la lluvia, la nieve, los bisontes, las vicuñas. Y las otras bandas: sobre todo eso. Y la gente, y la espera y el mal sonido (no sé si ya lo dije).
1993 fue un año de mierda en mi vida, pero fue también el año en que me compré King For a Day, Fool For a Lifetime y Stain (y no sé si compré otro disco de rock ese año). Por eso, en mi archivo de recuerdos asociados, Faith No More y Living Colour son dos bandas cercanas. (Quién sabe qué hubiera sido de mí sin estos dos discos).
Pero no fui.
Y no me arrepiento, pero... qué ganas de saltar y gritar y romper todo cuando escuché esos segundos de "Elvis is Dead" en TN. Qué buen riff, qué buen groove, qué buena letra.
Get outta here, man!